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La Arqueología Subacuática y el Buceo Recreativo
por Juan José Rodriguez
Instructor Certifier
La Arqueología Subacuatica genera mucho en la imaginación de la gente, hoy esta ciencia es una de las herramientas con la que cuenta un investigador para poder reconstruir nuestra historia y entender los hechos del pasado.

Es importante como buzos y exploradores del fondo subacuatico, entender el valor de preservar lo que se encuentra.

Mas de un aficionado al buceo se ve motivado a practicar esta actividad con la idea de encontrar un tesoro sumergido y poder rescatar una pieza para colocarla en su casa como trofeo. Esta motivación fue creciendo en estos últimos años con la difusión que tuvieron los hallazgos y posteriores trabajos que se realizaron en la costa del Uruguay y el Caribe. Esto obliga a buscar una rápida solución a una actividad que esta muy lejos de ser la arqueología y que solo destruye el Patrimonio Cultural Subacuático.

La arqueología subacuática pudo desarrollarse a partir de la invención del equipo autónomo (equipo que permite respirar debajo del agua sin depender de la superficie ideado por Cousteau y construido por Emil Gagnan en el año 1943),pero sus inicios fueron negativos. Todos los hundimientos conocidos en el mar mediterráneo, hasta ese entonces, fueron saqueados por los buceadores que con sus nuevos equipos les era muy fácil llegar hasta el hundimiento y llevarse a su casa cualquiera de las piezas halladas.

Si bien los comienzos no fueron buenos, los equipos autónomos dieron la posibilidad a los arqueólogos de descender al fondo y observar con sus propios ojos los restos del pasado. Hasta ese momento el descenso estaba en manos de los buzos de escafandra que llegaban hasta el yacimiento y traían todo lo que se pudiese levantar. Inclusive se llego a utilizar grúas para izar los objetos desde el fondo para que en la superficie se pudiesen observar y tratar de recuperar, aquellos que no fueron destruidos por este método violento. El Arqueólogo trabajaba en la superficie interpretando los elementos extraídos y con los relatos de los buceadores.

Con el desarrollo y la difusión del buceo, en general, son los buceadores deportivos los que encuentran y levantan piezas de abajo del agua sin darse cuenta del daño que pueden estar ocasionando al Patrimonio Cultural Subacuático. Cada pieza que se extrae pierde la información que nos podía aportar referente al lugar donde fue encontraba. La pieza pasara a ser un objeto antiguo que con el tiempo se degradara y hasta llegara a desintegrarse debido a la falta de un método apropiado de conservación.

Tenemos que tener claro que la Arqueología Subacuática no tiene como objetivo extraer piezas de abajo del agua, busca información para poder reconstruir un pasado. En muchos trabajos las piezas se dejan en el fondo y hasta se cubren con un manto de arena para que no sufran posteriores deterioro, a la espera de métodos que abran nuevos caminos en la investigación. También hay que tener en cuenta que la conservación de los materiales que se extraen es muy costosa y a veces imperfecta.

Los buceadores deportivos cuentan, en la actualidad, con habilitaciones que los certifica como tales. Desde las escuelas de buceo se debería impartir una clara información sobre el daño que se le hace al Patrimonio Cultural Subacuático cada vez que se extrae una pieza desde el fondo del mar.

La cantidad de sitios que se encuentran abajo del agua son muy importantes: ciudades que se construyeron sobre la costa y que hoy están cubiertas por el agua, barcos, sitios prehistóricos, actividades que se desarrollaban en las costas. Todos estos lugares sufren el efecto cápsula del tiempo ya que debajo del agua sufren mucho menos alteraciones que en tierra lo que permite lograr estudios mas completos.

La cantidad de buceadores que cada año comienzan a recorrer los fondos es mayor, lo que aumento la probabilidad de encontrar restos arqueológicos. Por eso es necesario desarrollar campañas que difundan la importancia que tiene la preservación del Patrimonio Cultural Subacuático. El buceador deportivo debe entender que la mejor manera de preservar un hallazgo es informándolo y haciendo la denuncia del sitio a personas capacitadas para desarrollar esta actividad. Debe dejar de lado la intención de buscar un recuerdo o un elemento de decoración, para esto puede optar por la fotografía o el video subacuático que también le dará un recuerdo pero que no alterara el sitio con la incursión que hizo.

La falta de información y de una legislación eficaz hace que el problema se agrave y se sigan dañando los yacimientos que pertenecen a toda la humanidad, no solo a quienes lo encuentran. Si bien nuestras aguas ayudan a la preservación de los hundimientos por sus bajas temperaturas y fuertes corrientes, debemos tomar conciencia de lo importante que es contar con una legislación clara que proteja los hallazgo y ayude a la preservación de la información.

Esta legislación no tiene porque prohibir el acceso a los buceadores que encuentren un hallazgo subacuático, por el contrario, se debe buscar un equilibrio entre los buceadores y los científicos para que ambos puedan aprovechar, en sus diferentes roles, el hallazgo. Hay muchos ejemplos en todo el mundo donde el buceador recreativo aporta su trabajo para llevar a cabo la difícil y larga tarea de un trabajo subacuático.

Los buceadores deben ser conscientes que los objetos son patrimonio de la humanidad. Esto no solo significa que no es propiedad privada, sino que la propiedad tiene que ver con la construcción de su propia cultura y de las generaciones futuras. Por otra parte los buceadores son unos privilegiados que pueden disfrutar del patrimonio subacuático y deben asumir la responsabilidad de preservarlo. Tomar conciencia del privilegio que tienen al poder ver algo que muchas personas nunca podrán conocer y es su decisión si lo guarda como un tesoro privado o si asume el compromiso de acercar su conocimiento, su experiencia al resto de la humanidad.

A través de la enseñanza y una legislación clara podemos pensar en una interacción entre el buceador deportivo y la Arqueología Subacuática. El buceador deportivo podrá disfrutar de los hallazgos que la Arqueología Subacuática acondiciona para preservarlos y mostrarlos como una reserva subacuática. A su vez Arqueología Subacuática se vera enriquecida con la cantidad de buceadores que aportaran su información y ayuda para poder descubrir nuevos yacimientos.

Construyendo normas de procedimiento básicas podemos iniciar el camino de coparticipación entre el buceador deportivo y la arqueología subacuática:

  • Cuando un buceador encuentra algo que considera importante, no debe tocar ninguno de los objetos.
  • Debe relevarlo, redactando una breve descripción de los mismos, registrar la cantidad de piezas halladas, su posición y la relación que hay entre ellas y buscar puntos de referencia que permitan regresar a ese lugar.
  • Si las piezas pueden ser reflotadas fácilmente, seria importante que con mucho cuidado las fije al fondo o las cubra con arena para que no puedan destruirse por la futura erosión.

Con todos estos datos debe dirigirse a los organismos de preservación del patrimonio cultural que conozca y así ayudara a iniciar los estudios y contribuir al patrimonio cultural subacuático.


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